La medición de la inequidad y la pobreza en los censos de población y vivienda colombianos

por B. Piedad Urdinola

La reciente conmoción en los países latinoamericanos, reflejada en las sesiones de protestas civiles desde finales de 2019 y que continúa en 2020, está asociada al descontento de la franja de clase media que demanda más y mejores servicios públicos de calidad, sobre todo en las áreas de salud, transporte público (infraestructura), educación y pensiones. Muchos se sorprenden, pues el discurso desde mediados del siglo pasado fue la erradicación de la pobreza extrema y la reducción de la pobreza que, en América Latina, ha sido relativamente exitosa dentro de las economías emergentes. Sin embargo, estos logros, medidos por el indicador que prefiera el lector, no son suficientes para economías en vía de desarrollo que quieren dejar de serlo y de allí el inconformismo generalizado. En gran parte por la percepción, no errada, de vastas brechas de inequidad en la región.

La inequidad en América Latina es alta y persistente. Un indicador universal y ampliamente utilizado es el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad entre los ingresos en una sociedad. Según este indicador, Latinoamérica es el campeón mundial de la inequidad en las últimas tres décadas y a pesar de la reducción del índice desde 1990, en casi todos los países de la región. Pero el coeficiente de Gini, similar a lo que sucede con otras varias medidas de pobreza e inequidad, es deficiente; pues tradicionalmente sólo mide la diferencia a partir de los ingresos, cuando la pobreza es una medida mucho más compleja. De hecho, los economistas llevan debatiendo más de un siglo cómo medirla, sin llegar todavía a un consenso universal. Lo que sí está claro es que debe incluir otras medidas que van más allá del ingreso, como acumulación del capital físico, p.ej. activos, y capital humano, como salud y educación, y la relación ingresos-gastos, entre otros.

Por ello surge la idea de tener índices de calidad de vida o indicadores multidimensionales de pobreza. Colombia fue uno de los países pioneros en la región en gestar este tipo de mediciones, incluyendo un conjunto de preguntas en el Censo Nacional de Población y Vivienda-1993 (CNPV-1993) y produciendo en ese entonces, el Índice de Calidad de Vida (ICV) e institucionalizando la Encuesta de Calidad de Vida para el país, que se aplica a hogares rurales y urbanos. En casi tres décadas, como es de esperarse, la literatura al respecto ha avanzado lo suficiente para contar hoy día con diferentes metodologías que permiten la medición multidimensional de la pobreza y a partir de ella otras  medidas de inequidad, que incluye variables que van desde la tenencia de la tierra en zonas rurales, pasando por asistencia escolar de menores, analfabetismo, tenencia de activos, acceso a servicios de salud o tecnologías recientes, en las diferentes medidas que existen en el mundo y que varía a través de  los  países, dependiendo de  las necesidades y recursos disponibles para implementar esta herramienta.

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Matrices de Análisis Censal

Por Byron Villacís

 

¿Es lo mismo ejecutar un censo de población en una dictadura que ejecutarlo en una democracia? En estos escenarios extremos, ¿en qué diferirían los procesos operativos como la planificación, gestión, relevamiento o difusión de resultados? ¿En qué diferiría el proceso de construcción de preguntas del cuestionario censal? ¿En qué diferiría la asimilación de los resultados en la sociedad? Estas preguntas, reconozco acentuadas, ayudan a visualizar el argumento de este texto: un análisis crítico de los operativos censales debe incluir no solo ineludibles elementos tecnocráticos –sino además– contextos socio-políticos.

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¿Cómo asegurar en el Salvador un censo para todos, con innovación ciudadana y con calidad?

Por Javier Carranza Tresoldi, GeoCensos

La decisión de realizar el censo de población y vivienda para El Salvador aun no se ha formalizado por parte de la actual administración, aunque se perfila como un secreto a voces. Si bien no se cuenta con una fecha oficial ni metodología definida para el inminente operativo, amplios sectores del país reclaman su pronta realización, recordando que el último se realizó hace 12 años[1]. Aunque sólo se cuenta con algunas señales difusas, desde el gobierno tampoco se niega la realización de este importante proyecto nacional. Sigue leyendo

Evolução dos municípios brasileiros mais populosos

Marcio Mitsuo Minamiguchi, IBGE

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O IBGE divulgou no dia 28/08/2019 as estimativas da população dos municípios brasileiros para 2019.

O gráfico acima representa os 20 municípios mais populosos do Brasil a partir do ano 1900, até 2019. As populações são oriundas dos Censos Demográficos e das Estimativas de População de 2019 do IBGE. As populações dos períodos intercensitários e após 2010 foram obtidas através de interpolação linear. Sigue leyendo

O que podemos aprender com as avaliações recentes do Censo 2018 da Colômbia?

por Gabriel Borges

No dia 4 de julho de 2019, o DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadistica) divulgou os resultados do Censo 2018 da Colômbia. Tal censo enfrentou diversos problemas, que se refletiram no seu alto grau de omissão (8,5%). A discussão em torno da divulgação dos resultados do censo colombiano traz elementos importantes para o debate do Censo brasileiro de 2020. Sigue leyendo

Primeros resultados del Censo de Población y Vivienda de Colombia 2018

por Byron Villacís

El DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) acaba de entregar los resultados del XVIII censo de población y VII de vivienda realizado en el 2018. La entrega de resultados ha sido parcial puesto que existen reportes, infografías e ilustraciones de los resultados; sin embargo se anunció que la base de datos aún no estará disponible. Los resultados, en términos generales, no causan sorpresa: Colombia tiene 48’258.494 millones de personas, el 68,2% esta entre 15 y 65 años de edad, el 51% son mujeres, los hogares tienen en promedio 3,08 integrantes y el 41% de los mismos tienen como jefatura de hogar una mujer. Ud. puede acceder a un resumen sobre la situación poblacional aquí, a la geográfica aquí o a la de condiciones de vida aquí. El observatorio realizará análisis más profundos respecto a los resultados; sin embargo, por el momento nos concentramos en mostrar información relevante respecto al operativo censal.

Para entender el operativo censal colombiano del 2018 hay que recordar los antecedentes del operativo censal del 2005. En ese entonces se realizó un operativo que empezó en Mayo del 2005 y terminó en Mayo del 2006. En el último censo las operaciones de campo empezaron en enero del 2018 y terminaron en junio del mismo año. En términos de innovación resaltan dos avances: (1) la inclusión de un segmento del censo a través de formularios electrónicos (eCenso) y (2) la inclusión del número de identidad en el formulario. En términos de limitaciones resalta el hecho que no hubo pre censo, lo que dificulta la evaluación del censo puesto que adicionalmente la cartografía utilizada es la del 2015, es decir no registra cambios ni movimientos de asentamientos en el período 2015-2018. Adicionalmente hace falta analizar las ventajas y desventajas que trajo la ejecución del eCenso. La omisión censal, por uno de los métodos de cálculo ha alcanzado el 8,5%, lo que equivale a alrededor de 4’094.000 personas omitidas. La omisión censal en los censos de Latinoamérica en la ronda del 2010 fue –en promedio– del 5,7%.

Si bien la omisión colombiana resulta más alta que el promedio habrá que esperar las estimaciones provenientes de la conciliación censal para evaluar el impacto en las recomendaciones de uso de los datos.

En términos generales la entrega de resultados del censo es un hecho positivo para Colombia, que padeció más de 13 años sin un censo; resta ver detalles metodológicos y analíticos. El Observatorio continuará informando análisis más detallados en los próximos meses.

Lições aprendidas para a garantia de um censo de qualidade

por Gabriel Borges

Um censo demográfico de qualidade requer, minimamente: cartografia e listagem de domicílios atualizadas; organização logística e operacional; clareza e consistência conceitual; boa capacitação; supervisão dos trabalhos de campo; estratégia de comunicação e sensibilização; qualificação dos recenseadores (UNSD, 2017; CEPAL, 2011; DANE, 2014).

O cumprimento desses requisitos depende, contudo, de questões estruturais do Instituto Nacional de Estatística (INE) que executa o censo e das condições oferecidas pelo poder público e sociedade que o apoiam.

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Disparidad Censal

por Byron Villacís

 

La digitalización de la estadística, las redes sociales y el periodismo de datos ha provocado un espejismo sobre nuestra historia. Hoy en día tendemos a olvidar que las fuentes de información tradicionalmente están afectadas por la heterogeneidad en la calidad y cantidad de datos generados por las herramientas de medición social.

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Censo de derecho. Comentario al conteo de población

por Iván Williams, Max Planck Institute for Demographic Research

Si nos solicitan medir la superficie de un globo mientras otra persona lo esta inflando, ¿qué es lo que medimos? Si compro el mismo helado en Finlandia y en Río de Janeiro, ¿tomo la misma cantidad de helado? ¿Cuántas personas residen en una ciudad cualquiera, si en medio de un operativo censal cambia la intención de continuar residiendo de algunos de sus habitantes (y quizás se haga efectiva antes de que algún censista visite el hogar)? En todos estos casos hay un fenómeno dinámico (un globo que crece, un helado que se derrite y una población que cambia) y una necesidad de medirlo y resumir su dimensión en un punto temporal. Un censo de derecho implica un operativo que se extiende en una ventana de tiempo y territorio predefinidos. Se caracteriza principalmente por su definición de residencia (con su regla y múltiples excepciones) y por ser un conteo de “película” (más que una “foto”).

En estos párrafos daremos una primer aproximación a la implicancia de este carácter dinámico en el resultado más importante: ¿Cuántos somos? Lo referido a la distribución de atributos (sexo, edad, residencia anterior, etc.) es más complejo, y requiere más profundidad de la que aquí se trata. Preguntas adicionales interesantes son: ¿cuán sensible es el conteo a las formas posibles de dinámica y relevamiento?, ¿dónde es conveniente colocar en el tiempo la estimación final? ¿Qué fuentes de variabilidad tiene? Aunque desde un punto de vista distinto, hace más de 50 años Keyfitz (1966) quizo resaltar el carácter estocástico de un censo cuando sugirió que podría considerarse como una realización de todas las poblaciones en el tiempo en donde las mismas condiciones demográficas prevalecieron (y prevalecerán, si se nos permite la adición).

El texto de este post se encuentra completo en formato PDF .

Dejemos de evadir los censos de derecho III – Final

por Byron Villacís

Los censos no existen para robotizar sociedades. Los censos no existen para extraer bases de datos. Los censos no existen para operar algoritmos. Los censos no existen para vanagloriar institucionalismos. Los censos no existen para probar tecnologías. Los censos no existen para experimentar. Los censos son ejercicios político-sociales de identidad social, cuyo objetivo primordial es contar a la población y saber cómo se encuentra. Los censos sirven para responder preguntas concretas: ¿Cuántos somos? ¿Estamos más viejos? ¿Más unidos? ¿Más dispersos? ¿Vivimos más? ¿Mejor? ¿Todos? ¿Quién?

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